undefinedSi eres una mujer con unos kilos de más y estás buscando perder peso, es muy probable que ya hayas escuchado las buenas noticias que se han conocido últimamente acerca de ciertos suplementos naturales para emagrecer rápido. El picolinato de cromo sin duda es el que más fama ha ganado en estos días, sobre todo en Brasil y diferentes partes de América Latina.

¿Es tan bueno como realmente dicen? ¿Mienten la publicidad al asegurar que el picolinato de cromo puede eliminar el apetito y quemar más grasa de lo que usualmente quemas al hacer ejercicio? En este artículo exploraremos cuales son los hechos y verdades comprobadas científicamente acerca de este novedoso producto para adelgazar.

Probablemente el lugar en el que mayor divulgación obtuvo el picolinato de cromo es en la televisión, donde todo el día uno puede encontrar anuncios que promueven el consumo de estas pastillas naturales. Recientemente se llevó a cabo un estudio donde participaron más de 14 mil personas. A la mitad se le dio el suplemento durante 6 meses y a la otra mitad se le dio un placebo (grupo de control).

Lo que ocurrió sorprendió a todo el mundo. El grupo de personas obesas que había consumido estas pastillas redujeron en 1100 calorías diarias su ingesta usual. En 6 meses el promedio había perdido unos 18 kilos de grasa. Sin duda fue un éxito rotundo para la industria de los suplementos naturales.

¿Pero qué hay de los efectos secundarios?

Como anticipamos en el párrafo anterior, al tratarse de un producto natural los efectos secundarios son nulos en un dosagem correcto. Durante todo el estudio no se reportó ningún caso de alguien padeciendo efectos secundarios por el consumo del picolinato; algo sumamente impensable si se hubiesen utilizado medicamentos bajo prescripción médica que lógicamente se fabrican en laboratorios.

De hecho, el único efecto secundario a señalar es que esta pastilla hace que experimentes una total sensación de “sentirse bien”. Dicho esto, no hay dudas de por qué tanta gente está eligiendo comprar este producto, ya sea en dietéticas, farmacias o por internet, parece que la demanda aumenta con el tiempo y no da indicios de que la tendencia cambie pronto.